Un sabor con miles de años de historia
Cada 13 de septiembre se celebra el Día Internacional del Chocolate. La fecha coincide con el nacimiento de Milton S. Hershey, fundador de la marca Hershey’s, ocurrido en 1857, y figura en el calendario de la Asociación Nacional de Confiteros de Estados Unidos.
Mucho antes de convertirse en tabletas, tortas y bombones, el cacao tuvo usos alimentarios, ceremoniales y comerciales entre las culturas americanas. Ecuador ocupa un lugar especial en esta historia: descubrimientos arqueológicos en Santa Ana-La Florida, Zamora Chinchipe, muestran evidencias del uso y la domesticación temprana del cacao hace aproximadamente 5.300 años.
El chocolate en la historia de Hansel & Gretel
En Hansel & Gretel, el chocolate está unido a nuestros comienzos. La galleta choconuez, elaborada con chocolate ecuatoriano y nuez, fue el primer paso de una historia que empezó en 1993 y que continúa creciendo con nuevas preparaciones.
Actualmente, este sabor está presente en diferentes propuestas de nuestro menú:
- Torta húmeda de choconuez, con chocolate, trozos de nuez, chantilly de chocolate y nuestra emblemática galleta.
- Media esfera de choconuez, elaborada con mousse, crema de galleta, nuez, bizcocho y glaseado de chocolate.
- Selva Negra, que combina capas de torta húmeda de choconuez, chantilly, frutos rojos, amarena y ganache.
- Torta Ópera, con bizcocho de almendras, crema de café, amaretto y glaseado de chocolate.
- Croissant de chocolate, una alternativa hojaldrada, rellena y cubierta con este sabor.
Estas preparaciones muestran que el chocolate puede ser intenso, cremoso, crocante o delicado, pero siempre conserva su capacidad de convertir una pausa cotidiana en un momento especial.
Una celebración para compartir
El Día Internacional del Chocolate reconoce un alimento que ha recorrido siglos, culturas y generaciones. En Ecuador, esta celebración también permite valorar la historia del cacao y el trabajo que existe detrás de cada preparación.
En Hansel & Gretel lo celebramos con recetas que unen tradición, creatividad y ese sabor familiar que siempre invita a regresar.
Porque cuando hay chocolate, cualquier momento puede convertirse en una dulce celebración.