El café nació como grano salvaje en montañas africanas y se transformó en bebida de conversación, inspiración y encuentro. Cada 1 de octubre celebramos su poder para despertar sentidos y conectar historias en cada taza, desde los primeros sorbos de la mañana hasta las sobremesas más íntimas.
De la semilla a la taza: café ecuatoriano en cada sorbo
En Hansel & Gretel escogemos granos de regiones como Loja y el Chocó Andino, donde el microclima y la altitud dan lugar a perfiles de sabor únicos. Nuestro cold brew se extrae en frío por 12 horas, revelando notas suaves y sutiles toques frutales. El café frozen chocolate y el affogato combinan espresso con helado artesanal, logrando un contraste de temperaturas que sorprende al paladar. Para quienes prefieren algo más ligero, el latte frío se sirve con leche fresca y espuma delicada, ideal para acompañar desde un bowl de frutas hasta un croissant recién horneado.
Cada taza, una pausa con sentido
Celebrar el Día Internacional del Café es valorar el esfuerzo de caficultores que cuidan cada etapa: poda, recolección manual, beneficio y tueste consciente. Al servir una bebida, buscamos despertar esa conexión: café que abraza, invita al diálogo y se convierte en ritual. Porque en cada sorbo, celebramos el origen y la pasión que nos une.